“A lo largo de los años, muchos estudios han demostrado que las bacterias intestinales tienen un enorme impacto en nuestro cuerpo, afectando a casi todos los procesos fisiológicos, desde el sistema inmunológico, la capacidad de desintoxicación, la absorción de nutrientes, la producción de metabolitos, la producción de energía y las sinapsis.”
Hoy en día, cada vez más científicos relacionan las bacterias intestinales con el estado de ánimo, la capacidad de memoria, la libido, la autoestima, las defensas inmunológicas y, más recientemente, con alergias, enfermedades inflamatorias, diabetes, cáncer, demencia y otros problemas degenerativos.
El intestino es el nuevo corazón de nuestra salud y debemos alimentarlo con fuentes naturales de probióticos (como la Kombucha, el kéfir de agua y el miso) y con alimentos adecuados, ricos en fibra, vitaminas y minerales, y bajos en grasas saturadas y azúcares refinados.”